El robalo (Centropomus spp.) es el rey de los manglares tumbesinos. Conocido como el "tigre del manglar", es un pez voraz y combativo que habita en la desembocadura de los ríos y canales de mangle de Tumbes. Su pesca representa uno de los mayores desafíos para los pescadores deportivos del norte peruano.
Hábitos
El robalo es un pez que prefiere aguas salobres y cálidas. Se esconde entre las raíces del mangle esperando emboscar a sus presas, que incluyen crustáceos, peces pequeños y camarones. Es más activo durante las mareas entrantes y al amanecer.
Temporada
De diciembre a mayo, cuando la temperatura del mar supera los 24 °C, los robalos se acercan más a la costa y a las bocas de los ríos. La mejor época es de enero a marzo, justo en pleno verano norteño.
Técnicas de pesca
Las técnicas más efectivas son el spinning con señuelos de superficie (poppers y walk-the-dog) al amanecer, y el uso de vinilos presentados lentamente cerca de las raíces del mangle. También funciona muy bien la pesca con cebo vivo (camarón o mojarra).
Equipo recomendado
Caña de 6.6 a 7 pies, acción media-rápida, carrete tamaño 3000-4000 con freno suave, línea trenzada de 20-30 lb y líder de fluorocarbono de 30 lb para resistir los rozamientos con las raíces.
Mejores spots en Tumbes
Los Manglares de Puerto Pizarro, la desembocadura del río Tumbes y los canales de Zorritos son los lugares más productivos. Se recomienda ir con guía local que conozca los canales navegables y las zonas de pesca.
Dato clave
El robalo tiene una vejiga natatoria muy sensible a los cambios de presión, por lo que al capturarlo se recomienda soltarlo con cuidado si no se va a consumir. Practica la pesca con devolución para cuidar la especie.